Algunos datos sobre el Empire State Building
Algunos datos sobre el Empire State Building
Este famosísimo rascacielos neoyorquino no necesita presentación. Aunque nunca hayas viajado a Nueva York, seguro que puedes visualizar con todo detalle el Empire State Building en tu cabeza. Y es que lo habrás visto montones de veces en grandes clásicos de Hollywood y en imágenes emblemáticas de la historia de Nueva York.
El Empire State Building se construyó a principios de la década de 1930 en un tiempo récord (¡tan solo 13 meses y medio!), toda una hazaña que requirió el trabajo incansable de casi 3500 personas. Este histórico rascacielos fue el edificio más alto del mundo durante más de 40 años y, casi un siglo después de su construcción, se mantiene entre los 100 rascacielos más altos del planeta.
Detalles sobre la experiencia en el Empire State Building
Detalles sobre la experiencia en el Empire State Building
El punto fuerte de la visita al Empire State Building es, sin duda, su mirador, pero también podrás explorar otros espacios del histórico rascacielos en tu ascenso hasta los pisos más altos. La entrada general para el mirador de la planta 86 del Empire State Building está incluida con The New York Pass®. Desde lo alto de este emblemático mirador al aire libre podrás disfrutar de unas increíbles vistas panorámicas de Manhattan. Contemplarás a vista de pájaro algunos de los lugares más famosos de Nueva York, como Central Park, Times Square, el Puente de Brooklyn y, por supuesto, la Estatua de la Libertad. También podrás localizar los rascacielos que rivalizan en altura y protagonismo con el Empire, como el edificio Chrysler y el histórico Flatiron. De hecho, el único monumento emblemático de Manhattan que no podrás contemplar desde el mirador es el propio Empire State Building.
Consejo: si lo que buscas son vistas del Empire State Building, pon rumbo al Mirador Top of the Rock o al One World Observatory. Ambos están incluidos en The New York Pass®.
Algunos datos sobre la Estatua de la Libertad
Algunos datos sobre la Estatua de la Libertad
La Estatua de la Libertad es uno de esos monumentos de Nueva York que se pueden ver desde varios puntos de la ciudad, pero a los que merece la pena acercarse para contemplarlos de cerca... muy de cerca. Solo así podrás apreciar las dimensiones titánicas del monumento. Todo el complejo, incluida la base, mide 93 metros en total y la diosa de la libertad mide nada menos que 46 metros desde los pies hasta la llama de su antorcha.
La Estatua de la Libertad fue un regalo de Francia a los Estados Unidos en 1886 para celebrar el centenario de la independencia estadounidense y para fortalecer la amistad entre ambos países. La corona de la estatua tiene siete picos, que representan los siete continentes y los siete mares, y simbolizan la universalidad de la libertad.
Detalles sobre la experiencia en la Estatua de la Libertad
Detalles sobre la experiencia en la Estatua de la Libertad
Hay varias formas de ver y visitar la Estatua de la Libertad. Puedes subir a bordo de un ferry gratuito que sale de Staten Island para disfrutar de unas vistas aceptables (aunque un tanto lejanas) del monumento desde la cubierta del barco. También hay montones de cruceros que se acercan más al monumento; puedes escoger entre una relajante travesía de una hora para disfrutar del skyline de Manhattan o, si prefieres algo más emocionante, puedes probar el crucero Super Express que te llevará a toda pastilla por el puerto de Manhattan (no te preocupes, hace paradas estratégicas para que puedas hacer fotos a la estatua) y, si buscas algo más romántico, también puedes optar por un crucero al atardecer.
Pero si lo que quieres es pisar Liberty Island y visitar el interior de la estatua, lo mejor es que optes por el ferry a la Estatua de la Libertad y Ellis Island. Podrás visitar el Museo de la Inmigración de la Isla de Ellis y el museo de la Estatua de la Libertad. Si además quieres subir hasta la corona de la diosa, tendrás que comprar una entrada aparte... y subir 162 peldaños por una escalera de caracol en el interior de la estatua.
Cómo visitar el Empire State Building y la Estatua de la Libertad en el mismo día
Cómo visitar el Empire State Building y la Estatua de la Libertad en el mismo día
Hacer un itinerario turístico de un día que incluya tanto el Empire State Building como la Estatua de la Libertad es perfectamente factible. El punto de partida del ferry de la Estatua de la Libertad está en Battery Park, a escasos 20 minutos en metro (o en taxi) del Empire State Building, que está en pleno Midtown Manhattan. El trayecto en el ferry a Liberty Island solo te llevará 15 minutos, así que, como ves, no perderás demasiado tiempo en ir de una atracción a otra.
La clave está en tratar de evitar las colas en la medida de lo posible. Obviamente, los fines de semana y las vacaciones escolares (sobre todo en verano) son los momentos más concurridos en estos populares monumentos neoyorquinos, así que, si puedes visitarlos entre semana y fuera de las temporadas de vacaciones, todo será mucho más sencillo y agradable.
Ten en cuenta también que a primera hora y a última hora del día siempre habrá menos gente que a media mañana y a media tarde. De modo que, si puedes planificar tus visitas a estas horas, las esperas serán mucho más cortas y las visitas serán más cómodas porque habrá menos aglomeraciones.
Como los ferris de Liberty Island terminan pronto por la tarde (las últimas salidas desde Liberty Island hacia Manhattan suelen ser alrededor de las 18:00), lo mejor es visitar primero la Estatua de la Libertad. Puedes salir en el primer ferry desde Battery Park a las 9:00 para adelantarte a las multitudes, y recorrer las islas y los museos a tu aire.
El Empire State Building permanece abierto hasta mucho más tarde (más tarde de medianoche en verano). De hecho, nuestra recomendación es que retrases tu visita al mirador lo más posible, para disfrutar de unas vistas espectaculares del skyline de Manhattan iluminado. Si lo haces de esta manera, es probable que incluso puedas visitar una tercera atracción por la tarde.
Y si además de aprovechar tu día al máximo también quieres ahorrar a lo grande mientras haces turismo, solo tienes que hacerte con The New York Pass®, un pase turístico con el que podrás ahorrar hasta el 50% en las entradas de atracciones tan populares como el MoMA, el Monumento y Museo del 11-S y muchas otras.
Resumen del itinerario de un día en Nueva York
Resumen del itinerario de un día en Nueva York
Mañana: Toma el ferry de las 9:00 de la mañana desde Battery Park y pasa la mañana explorando Liberty Island y Ellis Island, sus museos, sus monumentos y, por supuesto, la propia Estatua de la Libertad.
Tarde: Regresa a Lower Manhattan y haz una parada en Chinatown o Little Italy para almorzar. Después, aprovecha tu New York Pass® para visitar cualquier otra atracción de Nueva York que te apetezca.
Noche: Pon rumbo al Empire State Building, donde te esperan unas espectaculares vistas nocturnas del skyline de Nueva York desde el mirador del piso 86 del edificio.