St Patrick’s Cathedral
St Patrick’s Cathedral
Tal vez no sea tan famosa como la Estatua de la Libertad o el Empire State Building, pero la Catedral de San Patricio no deja de ser todo un icono de la Quinta Avenida, donde mantiene un eterno duelo con su vecino, el imponente Rockefeller Center. Disfruta de espléndidas vistas aéreas de esta maravilla neogótica desde el mirador Top of the Rock antes de descender al nivel del suelo para explorar el interior de catedral católica romana más grande de Estados Unidos.
Las altísimas torres gemelas de la catedral, las impresionantes puertas de bronce, las intrincadas vidrieras y la fachada de mármol resultan bastante anacrónicas entre las moles de vidrio, acero y hormigón que la rodean en Midtown Manhattan, pero al mismo tiempo, un contraste maravilloso.
Adéntrate en el interior y siente que viajas en el tiempo mientras contemplas el colorido rosetón central, el órgano de 9000 tubos y las estaciones del Vía Crucis esculpidas en los muros laterales.
No te pierdas:
- La entrada principal. Por si las torres neogóticas que flanquean la entrada no fueran suficiente atractivo, también hay un par de puertas de bronce que pesan la friolera de cuatro toneladas cada una, ambas adornadas con varias estatuas de santos.
- El rosetón. Con casi ocho metros de diámetro, esta belleza de vidriera proyecta una luz azul celestial sobre los arcos góticos y las columnas de mármol de la catedral.
- La Piedad. Unas velas iluminan el camino hacia la estatua de la Piedad de 1906, obra de William Ordway Partridge, que es tres veces más grande que la Piedad de Miguel Ángel de la Basílica de San Pedro del Vaticano.
Trinity Church
Trinity Church
Situada en la intersección entre Wall Street y Broadway, Trinity Church tiene sus orígenes a finales del siglo XVII, muchas décadas antes de que se creara la Bolsa de Nueva York y de que llegara a la ciudad el primer musical de Broadway. Su actual edificio neogótico data de 1846 y es una de las pocas edificaciones espirituales en mitad del ajetreo y el bullicio del moderno distrito financiero, donde suele rendirse culto al dinero más que a ninguna otra divinidad.
Un pequeño cementerio rodea la iglesia, lo que permite contemplar la llamativa aguja de la iglesia en mitad de los rascacielos.
No te pierdas:
- Detalles decorativos. Tómate tu tiempo para contemplar la madera tallada a mano y las vidrieras que decoran el interior de la iglesia, muchas de las cuales datan de mediados del siglo XIX.
- Las campanas. Escucha el tañido melódico de las 23 campanas de Trinity Church, que resuenan por todo Lower Manhattan los domingos.
- El cementerio. Explora el pequeño cementerio, entre cuyos residentes permanentes se encuentran los pioneros estadounidenses Alexander Hamilton y Robert Fulton, así como, misteriosamente, la tumba de Charlotte Temple, personaje de ficción protagonista de la exitosa novela de Susanna Rowson de 1794.
Cathedral of St John the Divine
Cathedral of St John the Divine
La Catedral de San Juan el Divino es una de las catedrales anglicanas más grandes del mundo. Entra en este titán de Morningside Heights para hacerte una idea de la magnitud del lugar. Explora su vasto vestíbulo, su imponente pórtico de piedra y una nave que parece elevarse hasta el mismísimo cielo.
A pesar de llevar más de un siglo en construcción, esta imponente catedral sigue siendo una obra maestra inacabada de la arquitectura neorrománica y neogótica, como puede observarse en las torres que (por el momento) no han alcanzado su máxima altura.
No te pierdas:
- La nave. La nave de esta gigantesca catedral es tan larga que se podría tumbar dentro la Estatua de la Libertad y sobraría espacio.
- La Fuente de la Paz (Peace Fountain). Situada en el recinto de la catedral, la dramática fuente (sin agua) de 12 metros de altura del escultor Greg Wyatt representa la eterna batalla entre el bien y el mal a través de criaturas míticas. Sus máximos protagonistas son el arcángel Miguel y el cuerpo decapitado de Satán, con la cabeza colgando (no es la imagen más pacífica del mundo, desde luego, a pesar del nombre).
- Grandes acontecimientos. Entre los actos públicos más populares del calendario de San Juan se encuentran el Festival de Villancicos de diciembre y la Bendición de los Animales en la fiesta de San Francisco de Asís, en octubre (si viajas con mascota a Nueva York, tal vez te interese pasarte).
Grace Church
Grace Church
Escondida en el barrio de NoHo, en Lower Manhattan, la a menudo olvidada Grace Church es una confección neogótica encantadora, con sus altas agujas, sus arcos apuntados y sus vidrieras. La serena atmósfera de la iglesia es una maravilla para quienes buscan un respiro de las calles de la ciudad. Una vez dentro, fíjate en el busto de mármol y la vidriera dedicados a James Renwick Jr, el arquitecto de la iglesia, y busca también la placa en honor a Edith Corse Evans, una pasajera del Titanic (y feligresa local) que cedió desinteresadamente su asiento en el bote salvavidas a otra mujer que tenía hijos esperándola en casa.
No te pierdas:
- El baptisterio. Con su base de mármol tallado y su dosel de roble ornamental.
- Recitales de órgano. Disfruta del órgano de 7466 tubos en uno de los recitales que se realizan en la iglesia regularmente.
Old St Patrick’s Cathedral
Old St Patrick’s Cathedral
La antigua iglesia de San Patricio fue la primera catedral católica de Nueva York y se encuentra en el corazón de lo que hoy es Chinatown. La iglesia fue diseñada por el arquitecto Joseph-François Mangin (también responsable del Ayuntamiento de Nueva York) y construida entre 1809 y 1815 en el habitual estilo neogótico. Entra y admira el grandioso interior, con su órgano de tubos del siglo XIX, sus bóvedas de crucería y su imponente altar mayor.
No te pierdas:
- El órgano en acción. La Sociedad Histórica de Órganos considera este instrumento de "excepcional mérito histórico y digno de conservación". Se trata de un órgano de tubos construido por Henry Erben en la década de 1860 que aún se utiliza en las misas dominicales.
- Las catacumbas. Quizá el principal atractivo de Old St Patrick sean las catacumbas que se encuentran bajo la iglesia. Únete a una visita guiada a la luz de las velas para descubrir las historias de las almas que descansan aquí, como el congresista John Kelly, la condesa Annie Leary y John Connolly, el primer obispo residente de Nueva York.