¿Por qué visitar el Empire State Building?
Porque entrar en el Empire State Building es adentrarse en la historia viva de Manhattan. Fue el edificio más alto del mundo (durante un tiempo), ha protagonizado películas, ha resistido auges y crisis y, aún hoy, sigue provocando ese momento de incredulidad cuando llegas a la cima.
Lo primero que te encontrarás en tu visita es el vestíbulo de estilo art déco original de 1931, con techos recubiertos de pan de oro de 24 quilates. Y podrás imaginar las enormes vigas de acero izadas por más de 3400 trabajadores en solo 1 año y 45 días (increíble, ¿no?). Es un momento mágico... ¡Y aún no estás ni cerca de las vistas del mirador!
Al subir al mirador, contemplarás cómo Manhattan se extiende en todas direcciones. Contemplarás a vista de pájaro lugares tan emblemáticos como el edificio Chrysler, Central Park, el One World Trade Center y el río Hudson, todos a tus pies como un mapa viviente. Se te pasará el tiempo volando entre contemplar las vistas e inmortalizarlas con tu cámara.
Un poco de historia
Cuando el Empire State Building abrió sus puertas en 1931, no fue solo una nueva incorporación al skyline de Nueva York, sino que se convirtió en el principal protagonista. Con su rápida construcción (un récord incluso para los estándares actuales), se convirtió en el edificio más alto del mundo y mantuvo ese título durante más de 40 años. El rascacielos se alzó en el lugar que ocupaba el antiguo hotel Waldorf Astoria, y simbolizaba la energía, la ambición y el optimismo de Nueva York a principios del siglo XX.
Casi un siglo después, el edificio sigue siendo un símbolo de la ciudad que nunca duerme. Ha sido testigo orgulloso de la vida en la ciudad a lo largo de décadas de cambios, y continúa iluminando el skyline de Manhattan y ofreciendo a sus visitantes una de las mejores vistas del mundo.
No te preocupes, también podrás ver el vestíbulo de la Quinta Avenida (¡ahora se visita justo al final de la experiencia!).
Vale, quiero ir. ¿Cómo llego hasta allí?
Dirígete al número 20 de la calle West 34th Street (entre la 5ª y la 6ª avenidas) en Midtown Manhattan: esta es la entrada principal para visitantes.
Al estar tan céntrico, se puede llegar a pie desde la mayoría de las zonas de Midtown y es fácilmente accesible en varios autobuses y líneas de metro. Las paradas de metro más cercanas son 34th St/Penn Station y 34th St/Herald Sq. Grand Central Terminal tampoco está lejos.
¿Cómo accedo con The New York Pass®?
Si has reservado tu entrada con The New York Pass®, dirígete directamente a la puerta que indica "observatory" y muestra tu reserva y tu pase cuando te lo soliciten.
Si aún no has reservado, deberás hacerlo online o dirigirte a la puerta de venta de entradas, donde un miembro del personal te ayudará a reservar una entrada con tu pase. Solo tienes que localizar al personal del mirador, que lleva uniformes azules y grises.
- Tu pase incluye el acceso al museo de la segunda planta, las exposiciones de la planta 80 y el mirador de la planta 86.
- Nota: el mirador de la planta 102 no está incluido en The New York Pass. Si deseas visitarlo, puedes adquirir la entrada en taquilla cuando llegues.
¡Instantes antes de contemplar las vistas!
La visita al Empire State Building
Incluido con el pase turístico The New York Pass®
- Las galerías inmersivas de la segunda planta (Second Floor Museum y más allá) exploran la construcción del edificio, su papel protagonista en la cultura pop neoyorquina (incluido su momento estelar con King Kong, por supuesto) y las modernas mejoras en materia de sostenibilidad.
- Toma el ascensor hasta la exposición de la planta 80 y luego otro ascensor hasta el mirador de la planta 86 (a unos 320 metros de altura sobre la ciudad).
- En la planta 86 encontrarás la zona de observación al aire libre con vistas de 360 grados. (No te preocupes, hay zonas cubiertas y calefactores en el exterior para los días más fríos).
- Todos los prismáticos son de uso gratuito para que puedas ver las vistas más de cerca.
No está incluido en el pase (a no ser que pagues extra):
- El mirador de la planta 102, con ventanales desde el suelo hasta el techo. Este no es al aire libre y, por supuesto, es más alto. Se puede visitar por un coste adicional.
- Experiencias premium como acceso al amanecer, visitas guiadas VIP, etc. Todas estas son mejoras que se pueden comprar aparte, pero que no forman parte de la visita con el pase estándar.
- También se pueden comprar alimentos, bebidas, recuerdos y fotos oficiales.
¿Qué más necesito saber?
Tienda de regalos
Saldrás por la tienda de regalos de la segunda planta, donde encontrarás todos los recuerdos relacionados con el Empire State Building que puedas soñar. Mi favorito fue un pequeño King Kong en un diminuto bolso de mano rosa.
Comida y bebida
Aunque no hay cafeterías ni restaurantes en el mirador, hay muchas opciones en la planta baja del edificio y en los alrededores (no olvides que estás en pleno Midtown Manhattan).
Encontrarás el Starbucks Reserve del Empire State nada más salir del mirador y, si bajas la manzana hasta el otro lado del edificio, encontrarás las entradas a las cafeterías y bares del vestíbulo. Si dispones de más tiempo, puedes reservar en el STATE Grill & Bar para disfrutar de una experiencia completa con servicio de mesa dentro del Empire State Building.
Tómate tu tiempo para contemplar las vistas. ¿Localizas la diminuta Estatua de la Libertad al fondo?
Dónde sacar las mejores fotos
- En primer lugar, de camino al primer ascensor, encontrarás una maqueta gigante del edificio. Ponte junto a ella para hacerte la foto perfecta y capturar una vista del edificio completo que no se puede ver desde la cima ni siquiera desde la calle.
- En el museo de la segunda planta hay una exposición interactiva de King Kong en la que puedes posar como si estuvieras en la película y te estuviera agarrando con su enorme mano, sin duda la foto más divertida y absurda.
- En el mirador de la planta 86: los miradores de las esquinas te ofrecen una vista completa de la ciudad con el edificio Chrysler, el río Hudson y el East River.
- Posa con los prismáticos antiguos en la terraza exterior para conseguir la clásica foto del Empire State.
- Al salir del mirador, pasarás por el vestíbulo original del edificio. Posa con la histórica pared Art Déco del vestíbulo para conseguir la foto más elegante de la visita.
¿Cuándo visitar el Empire State Building?
- El mirador abre todos los días: 365 días al año.
- Las mejores horas para evitar aglomeraciones: temprano por la mañana (justo al abrir) o al atardecer, después de que se haya puesto el sol.
- Ten en cuenta que en días despejados se ve más lejos, en días nublados o lluviosos las vistas son más limitadas. Aun así, se pueden sacar fotos muy chulas, ¡imagínate estar literalmente dentro de una nube!
Veo, veo... el corazón de Manhattan y mucho más.
¿Dónde voy a continuación?
Después de la experiencia en el Empire State Building visita:
- La Biblioteca Pública de Nueva York o la estación Grand Central Terminal para apreciar el contraste arquitectónico.
- Al anochecer, contempla la iluminación exterior del Empire State Building desde Bryant Park o dirígete a un bar en alguna azotea para tomar una copa con vistas al histórico rascacielos iluminado.
- El autobús turístico Big Bus de Nueva York también tiene una parada cerca, por si te apetece darte una vuelta por el centro de Manhattan mientras dejas descansar a las piernas.
¡Menuda experiencia!
Visitar el Empire State Building es mucho más que "subir a un rascacielos". Es una oportunidad única de vivir el legado de los años dorados de Nueva York, con sus enormes rascacielos, su estilo Art Déco y su gran ambición.
Con la planificación adecuada y un poco de información, no solo te llevarás unas fotos fantásticas, sino también el recuerdo de una visita que te hará decir: "¡yo estuve allí y vi esas vistas!".
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