La Gran Manzana es exactamente eso. Grande. Y moverse por Nueva York puede ser complicado cuando la visitas por primera vez. Echa un vistazo a esta guía práctica sobre el sistema de transporte de Nueva York para moverte por la ciudad como un pez en el agua. 

El transporte público en Nueva York está gobernado por la MTA, que son las siglas de "Metropolitan Transportation Authority", y ofrece dos opciones principales de transporte: el metro y el autobús. Se utiliza la misma tarjeta para los dos, la famosa MetroCard, y si en tu ruta necesitas hacer una transferencia del metro al autobús, no tiene costo extra.

El metro: Es casi siempre la forma más rápida de llegar a cualquier sitio, excepto a última hora de la noche, cuando los taxis pueden, y de hecho lo hacen, volar por las calles de la ciudad.

Nota: Un error muy común (que incluso les sucede a los nativos de Nueva York) es subirse al tren “express”, que no hace todas las paradas de la ruta. Por ejemplo, las líneas D y F recorren la Sexta Avenida por la misma ruta, pero el D es el express y se salta varias paradas.

Sistema de autobuses: Los visitantes no los utilizan mucho, pero en ciertos casos pueden resultar muy útiles. Si no andas con prisa, son la mejor opción para recorrer las avenidas (y admirarlas), y son excelentes para las personas que no pueden subir escaleras, para las sillas de ruedas y para los carritos de bebés (tienen mecanismos de accesibilidad).

 

Precios de la MetroCard de Nueva York

Un solo viaje (single ride) cuesta 2,75 USD - los billetes se venden en las máquinas expendedoras que están en todas las estaciones.

La MetroCard de 7 días te costará 33 USD y es una opción muy popular en Nueva York. Con ella tienes acceso ilimitado durante siete días a todo el sistema de transporte público.

Nota: Los billetes de la MTA no se venden en línea y no forman parte del New York Pass®.

 

Viajar con la MetroCard de Nueva York

Cuando planees tu viaje a Nueva York, asegúrate de conseguir un mapa del metro de Nueva York. Puedes descargar un mapa gratuito del metro en la página de MTA, pero cuando estés en la ciudad, pide uno en cualquiera de las estaciones del metro. Son un bonito recuerdo de tu viaje.

Para entrar hay que deslizar la MetroCard por un lector y esperar a que la pantalla diga "adelante". Por desgracia, esto no es tan fácil como parece. A veces el lector no funciona, y hay que pasar la tarjeta repetidamente. Si de plano no lo logras, siempre habrá un oficial de la MTA en la estación para ayudarte.

El sistema de metro de Nueva York puede ser un poco intimidante al principio. Los neoyorquinos parecen andar siempre con prisa, y con su legendario mal humor e impaciencia. Si sientes a alguien detrás de ti presionándote, no te lo tomes personalmente. Así son ellos.

Seguridad

Durante los 80, la red de metro de Nueva York tuvo fama de sucia y peligrosa. Las abigarradas pintadas de los grafiteros hace tiempo que desaparecieron, pero las estaciones y los vagones a veces siguen sufriendo por gente que al parecer no logran encontrar las abundantes papeleras repartidas por todo el sistema.

La seguridad también ha mejorado mucho durante las últimas décadas, pero es aconsejable no relajarse demasiado en el metro. Cuando está muy lleno, asegúrate de llevar tu mochila hacia delante; en general, mantén tus posesiones cerca de ti. Por la noche, viaja en los vagones donde veas que va más gente. Ten sentido común y sé precavido.

Consejo: en verano los vagones de metro tienen el aire acondicionado A TOPE, como para hacer feliz a un pingüino del Ártico. Lleva algo de ropa ligera en tu bolso o mochila para no morirte de frio, sobre todo si tienes que hacer un trayecto largo (por ejemplo, si vas desde Manhattan hasta Coney Island).

 

Alternativa al transporte público de NYC: autobuses Hop on Hop off

La relación calidad-precio de un autobús turístico es muy buena, sinceramente. Durante un día completo, puedes subir y bajar en todas las paradas de las diferentes rutas que ofrecen, escuchar las historias de los guías o las auto-guías que tienen estos autobuses, y por qué no, conocer a otras personas que viajan en el autobús. Son cómodos y seguros, y en ellos puedes relajarte, aunque sea por un momento.

Además, las rutas están cuidadosamente diseñadas para pasar por los lugares de mayor interés. Si viajas con personas que no pueden caminar mucho, o con bebés, son una gran opción para pasar un día completo de reconocimiento. A nosotros nos gusta tomarlo el primer día, nada más llegar, porque te ayudará a formar un mapa mental de la ciudad en tu cabeza.

Cuando visites Nueva York, asegúrate de conseguir tu New York Pass, el pase definitivo que te da entrada a más de 90 atracciones, museos, tours guiados y experiencias en la ciudad de Nueva York.

 

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